
Este 2026 se cumplen 100 años del fallecimiento de quien muchos consideran el mejor ilusionista de la historia, 'El Gran Houdini', un personaje legendario cuyas hazañas permanecen en la memoria colectiva. Supo crear un superhéroe y rodear sus espectáculos de un halo de misterio que mantenía fascinada a la audiencia. Aún hoy, sus efectos de escapismo son imitados en todo el mundo.
Fue un ejemplo del 'sueño americano'. Hijo de un rabino judío nacido en Budapest (Hungría) el 24 de marzo de 1874, con cuatro años arribó a tierras estadounidenses junto a su familia, y con el tiempo intentó esconder su procedencia, asegurando ser oriundo de su localidad de acogida, Appleton (Wisconsin) y transformando su nombre real, Erik Weisz (más tarde escrito Ehrich Weiss), por el de Harry, elegido por cercanía fonética con su patronímico. Su origen no se revelaría públicamente hasta después de su muerte.
Cuando el padre perdió su trabajo en la Sinagoga de Appleton, se mudaron a Milwaukee, donde vivieron en la pobreza. Harry apenas pudo ir al colegio. A los ocho años vendía periódicos y era limpiabotas callejero. A los nueve, con sus amigos del barrio formó una pequeña compañía de circo, en la que ofrecería su primera representación ante un público el 28 de octubre de 1883 como Ehric, Príncipe del Aire, contorsionista y trapecista. Le abriría las puertas de la magia a los once años asistir al evento "Palingenesia" del doctor Lynn, un prestidigitador itinerante, y desde entonces nunca dejaría de ejercitarla.
A los 12 años se marchó de casa y envió una postal a su madre anunciándole que se dirigía a Galveston, Texas. Nunca llegó. Se equivocó de tren y terminó en Kansas City, aunque más tarde se reunió con sus familiares en Nueva York. Allí se empleó como cortador de corbatas. Gracias a sus excelentes aptitudes físicas, que siempre cultivó evitando beber o fumar, compitió y destacó en varias disciplinas como atletismo, boxeo, ciclismo y natación. Entró a trabajar en la cerrajería del señor Hanauer y aprendió los mecanismos de candados, cerraduras y esposas. A los 17 años, leyó el libro de memorias del pionero mago Jean Eugène Robert-Houdin, y por él adoptó el seudónimo por el que pasaría a la historia: Harry Houdini.

Formó el dúo 'Los hermanos Houdini' con su amigo Jacob Hayman, compañero en la fábrica de corbatas. En uno de sus primeros trucos, "Metamorfosis", se metía en un saco que era introducido a su vez en un baúl cerrado con candados, colocándose su ayudante encima. Se corría una cortina unos segundos y, cuando ésta se abría, Houdini estaba sobre el arcón y el ayudante, dentro de él. El número se hizo tan célebre que Harry lo realizaría a lo largo de toda su carrera.
Pronto Theo (apodado Dash), el verdadero hermano de Houdini, reemplazó a Hyman en la pareja, a pesar de que este continuó actuando como "Houdini" una década. En 1894, en un show en Coney Island, Harry conoció a Beatrice (Bess) Rahner, una cantante y bailarina hija de inmigrantes alemanes, dos años menor. Tras solo tres semanas de noviazgo, Harry y Bess se casaron. Permanecerían juntos toda su vida. La estricta madre católica de ella, nada afecta a su yerno, rompió relaciones con su hija durante muchos años. Bess sustituyó a Dash en las funciones, presentándose como "Los Houdinis". No tuvieron descendencia por la infertilidad de Bess, aunque solían fantasear que un día alumbrarían un hijo que sería presidente de los Estados Unidos. Convivieron con mascotas a las que quisieron mucho.
Los primeros años acumularon fracasos. Cansado, Harry intentó vender su espectáculo de magia en 1898. No hubo compradores. Es fácil imaginar el valor real de esa transacción que nunca se efectuó.
En 1900 inició una gira que le llevó a Londres, donde cosechó un enorme éxito al evadirse de unas esposas en Scotland Yard. Batió récords de asistencia en todos los teatros donde actuó en Inglaterra, Escocia y Gales. En una ocasión, las puertas tuvieron que ser retiradas para acomodar a la multitud y en otras, los espectadores se amotinaron para conseguir entradas. El periódico Daily Mirror lo retó a soltarse de unos grilletes que le habían costado varios años fabricar a un cerrajero de Birmingham, y lo consiguió.

Regresó a Estados Unidos en 1905 convertido en 'el rey de las esposas'. Causó sensación cuando logró huir de la celda de la cárcel de Murderers Row, donde se había alojado al asesino del presidente americano Garfield, Charles Guiteau, y además de fugarse, trasladó a todos los internos a calabozos diferentes. Su truco de Broadway en el que hacía desaparecer a un elefante le hizo famoso a escala mundial. El recién nacido cine le permitió alcanzar otras audiencias. Filmó su salto del puente de Rochester en 1907, y en 1909 realizó un cortometraje con sus gestas. Años después, fundó su propia productora cinematográfica, Houdini Picture Corporation.
Sus triunfos le catapultaron como celebridad y le procuraron una considerable fortuna para aficiones como la aviación, comprando un biplano Vision de fabricación francesa. El 18 de marzo de 1910 fue el primero en sobrevolar Australia.
Su lema era: "nada en la Tierra puede retener a Houdini prisionero". Cuando llegaba a una ciudad, antes de su función retaba a los policías a que podía zafarse de unas esposas o una camisa de fuerza. Era capaz de dislocarse los hombros y controlar su garganta para esconder pequeñas herramientas tragándolas. Fabricantes de cajas se publicitaban desafiando a Houdini con sus cierres.
Aquellos primeros años del siglo XX recorrió Europa y atrajo muchedumbres en Alemania, Francia, Países Bajos y Rusia. Combinaba una estética impactante con acciones temerarias y sobrehumanas. Números como "La celda de tortura de agua china", en que se sumergía atado de pies y manos en un acuario, o sus saltos a ríos amarrado, forjaron su reputación como maestro del escapismo y campeón de la supervivencia en condiciones inverosímiles. Incorporó a su hermano Dash al show, adoptando su idea de escapar de una camisa de fuerza como técnica característica. Con la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial, Houdini enseñó a los soldados estadounidenses cómo liberarse de ataduras. En 1916, cambió legalmente su nombre a Harry Handcuff (grilletes) Houdini.

Su madre, a la que adoraba, murió en 1913, de un ictus, cuando él estaba de gira por Europa, y no pudo despedirse de ella. Nunca volvió a ser el mismo. Su obsesión fue encontrar un médium que le permitiera contactar con su madre. Eso le acercó al espiritismo. Entonces trabó amistad con el escritor Sir Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes y espiritista convencido, a quien conoció en Inglaterra.
Pero una traumática sesión el 17 de junio de 1922 acabó por romper su amistad y espolear a Houdini en su definitiva cruzada antiespiritista, en la que afirmó públicamente que los médiums eran farsantes y los definió como "traficantes de la inmortalidad".
Los Doyle habían invitado al matrimonio Houdini a pasar un fin de semana en Atlantic City y allí, Conan Doyle les dijo que su esposa, una espiritista conocida por su escritura automática, podía establecer contacto con la madre del mago. En trance, Jean Doyle comenzó a escribir frenéticamente una carta de quince páginas supuestamente dictada por la madre de Houdini. Era muy genérica, pudiendo haber sido escrita por cualquier madre, y en inglés, idioma que la difunta apenas dominaba. Siendo judía, tampoco resultaba creíble que pusiera una cruz al principio del mensaje. Houdini rechazó la misiva por impostada, alegando: "No digo que Lady Doyle sea una estafadora, sino una ilusa, posiblemente bajo el influjo de su engañado marido". Houdini y Doyle se enzarzaron en una discusión en los periódicos y nunca más volvieron a verse. El primero en 1926 presentó sin éxito un proyecto de ley en el Congreso de Estados Unidos para prohibir la actividad de los videntes. Estos, en el momento de su muerte, habían presentado demandas contra él por un montante de dos millones de dólares.
Houdini ideó un código secreto que compartió con su mujer Beatrice, basado en diez palabras extraídas de una carta de Conan Doyle, diciéndole que, si moría y alguna vez contactaban a través de un médium, él usaría esas palabras, de modo que ella tuviera la certeza de que la comunicación era genuina.
A pesar del riesgo que corría en el escenario, la muerte no le sobrevino al no poder quitarse las esposas en un número, como sostiene una leyenda urbana. El 22 de octubre de 1926, mientras actuaba en Montreal, Canadá, unos estudiantes universitarios le desafiaron a ser golpeado en el abdomen para comprobar si su resistencia física era tan grande como se decía. El prestidigitador aceptó. Sin embargo, estando desprevenido, recibió un brutal puñetazo de Joselyn Gordon Whitehead, estrella del boxeo en la universidad McGill. Aunque Houdini aguantó, esto le provocó la rotura del apéndice.

Harry era muy obstinado y resiliente por lo que, bajo fuertes dolores y con fiebre alta, siguió con sus espectáculos. Dos días después, en el Teatro Garrick de Detroit, se desmayó. Fue hospitalizado con una peritonitis muy grave. Dijo a su hermano: "Me siento cansado de luchar, parece que esto me va a vencer". Nueve días después del reto, con 52 años, Harry Houdini moría en el hospital Grace de Detroit, Michigan, una noche de Halloween, el 31 de octubre de 1926. Su funeral congregó a más de 2.000 admiradores. La Sociedad Americana de Magos, que había presidido, inició allí la tradición, hoy consolidada, de romper una varita en honor a los magos fallecidos.
Se dijo que Houdini había trabajado para el servicio secreto estadounidense y para Scotland Yard, y en ese contexto algunas fuentes apuntan a que fue envenenado en la habitación del hospital. Sus familiares quisieron exhumar su cuerpo en 2007 para aclarar si había restos de arsénico, pero su petición fue denegada.
A lo largo de los años, diversos médiums aseguraron haber entrado en contacto con el espíritu de Houdini. Finalmente, uno llamado Arthur Ford acertó el código 'Rosabelle, believe' (Rosabelle, cree). Rosabelle era el título de la canción favorita del matrimonio. Eso causó revuelo, pero para entonces Bess ya había confesado el código a un biógrafo, así que sospechó que se había desvelado y no le dio crédito.
Diez años después de la muerte de Houdini, la noche de Halloween de 1936, su mujer llevó a cabo un último intento sin éxito, con una sesión de espiritismo en la azotea de un hotel de Hollywood. Bess dijo: "Diez años son suficientes para esperar por cualquier hombre. Houdini no se ha manifestado. He perdido mi última esperanza. No creo que Houdini pueda volver a mí, ni a nadie más. El altar de Houdini ha permanecido encendido durante diez años. Ahora, respetuosamente, apago su luz. Todo ha terminado. Buenas noches, Harry". Desde entonces, es costumbre invocar al espíritu de Houdini cada 31 de octubre. Este año, coincidirá con el centenario de su muerte y habrá un programa de actos.

Houdini fue enterrado en un cementerio judío en Queens (Nueva York), en el mausoleo que él dispuso ingeniosamente, pues su busto es el único que sobresale entre las lápidas cuando nieva. Yace con las cartas de su madre a modo de almohada.
Bess moriría arruinada, tras dos intentos de suicidio, 17 años después que su marido. Sufrió un ataque cardiaco, viajando en tren en California. Su familia no la sepultó junto a su esposo en el camposanto judío, por ser católica.
Hoy, el Museo Casa Houdini en Budapest exhibe la mayor exposición permanente de artefactos de Harry Houdini en Europa. Además, otro mago icónico, David Copperfield, custodia la mayor colección del mundo de objetos emblemáticos de Houdini ('Houdiniana') en su Museo Internacional y Biblioteca de las Artes de la Magia de Las Vegas, adquirida en 1991 por 2,2 millones de dólares, y que incluye las únicas grabaciones que se conocen de la voz del escapista, recogidas en 1914. Esa voz que desde hace 100 años nadie ha podido escuchar. ¿O sí?
