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Ilusionados por la política

Por Félix de la Fuente

Alguien está jugando con fuego en España


Cuando están muriendo personas por culpa de los incendios, cuando cientos de miles de familias están perdiéndo su hogar y sus bienes, cuando millones de animales se están abrasando vivos sin el menor auxilio, cuando está desapareciendo el pulmón de nuestra país, no puede haber ningún responsable que siga tranquilamente de vacaciones, como el jefe de gobierno de España, no puede haber ningún político que no pida urgentemente ayuda a todas las instancias nacionales y de la UE, no puede haber tampoco ningún político que no se ofrezca incondicionalmente a prestar dicha ayuda, sin necesidad de que nadie se la pida. Si nos encontramos con un accidentado que está muriendo en la autopista, no tenemos que esperar a que nos pida ayuda, para lanzarnos a socorrerlo. Adoptar una actitud pasiva se llama denegación de auxilio, y esta denegación está legalmente penada.

Denegación de auxilio se llama a la actitud de nuestros políticos. Ni los gobiernos regionales ni el gobierno central han actuado con rapidez en los múltiples incendios que están asolando la España abandonada. Demasiado tarde, demasiado poco y demasiado mal. Exactamente igual que lo que pasó con la Dana de Valencia. Nadie saldrá responsable, nadie irá a la cárcel, nadie será despedido. Y sería algo inaudito dejar que se quemen los bosques para sacar rédito electoral o para castigar a los gobiernos regionales y mucho más increíble dejar que se quemen los bosques para poder explotar mejor los minerales raros del subsuelo.

Según informa la prensa, seis mil seiscientos millones de euros llevamos gastados hasta ahora en España en apagar los incendios de este año, frente a los 700 millones que hubiera supuesto la prevención. Estos datos serían suficientes en cualquier empresa para que todo el consejo de administración fuera fulminantemente despedido. En España estos datos no tienen ninguna consecuencia. Nadie saldrá responsable. Cada uno de los grandes partidos organizará sus propias manifestaciones para pedir la dimisión de los políticos del partido contrario.

Espero que los ciudadanos hayamos aprendido la lección y no les sigamos el juego. Responsables son todos, responsables en verano y responsables en invierno. Su responsabilidad es mucho mayor aún por no hacer nada por prevenir las catástrofes. La ignorancia de nuestros políticos es supina y éstos no pueden aducir la excusa de que no sabían lo que podría ocurrir. La culpa no la tiene ese tipo de incendios. El abandono de nuestros bosques y de zonas rurales es tal que de lo que realmente debemos sorprendernos es de que no se queme toda Estaña.

Es demasiado lo que nos estamos jugando en España para que Europa no tome el control de tanto desvarío. Si la UE está pagando en parte los gastos de la lucha contra nuestros incendios, debe controlar cómo se lleva en España la gestión de los bosques. Es hora de que la Comisión controle también si los incendios tienen alguna relación con la explotación de los minerales raros de España y de que controle muy de cerca a España en otros campos -tiene competencias y debe hacerlo- porque Sánchez y Zapatero están jugando también peligrosamente con fuego con China y Venezuela.