beta
secondary logo
 

Ilusionados por la política

Por Félix de la Fuente

No hay mal que por quien no venga


No es la OTAN ni Trump, ni el aislamiento en que queda España, con las consecuencias económicas y sociales que esto conlleva, el tema que me interesa. Son los temas sociales, es la solidaridad, es la democracia lo que me importa, temas y problemas que están mucho más relacionados con la investigación y la defensa de lo que este gobierno "progre de pacotilla" se imagina, porque la calidad de vida del trabajador y del joven no mejora con un regalo de quinientos euros o a base de endeudamiento de las futuras generaciones. Son los trabajos dignos, de gran calidad y de alto rendimiento, los que permiten al trabajador mejorar su calidad de vida. Y estos trabajos están ligados en gran parte a la investigación y a la defensa.

Es curioso escuchar constantemente la palabra soberanía a raíz de la cumbre de la OTAN. La única soberanía que tiene este gobierno -y los anteriores también-, es para molernos a impuestos a los españoles Todos los refranes están llenos de sabiduría. Y uno de ellos dice: "Dime de qué presumes y te diré de qué adoleces". Que el gobierno español prefiera invertir en bienestar social a invertir en asuntos militares, me parece muy bien, pero sin olvidarse de que el factor humano de la defensa, los militares, lo mismo que los policías, también entran en el tema social.

Me subleva, sin embargo, que, entre atención social y embajadas, el gobierno prefiera embajadas, entre independentismo y social el gobierno prefiera independentismo, entre despilfarro y social, el gobierno prefiera despilfarro, entre tapar la corrupción y fomentar lo social, el gobierno prefiera tapar la corrupción. "Dime de qué presumes".

Respecto a la defensa, no hace falta ser un lince para ver que actualmente España y Europa somos una colonia americana. No somos libres y mucho menos soberanos en este campo, y esto conlleva que muchas decisiones Europa las tome presionada o forzada por Estados Unidos, que naturalmente mira por sus intereses. Esto puede tener una repercusión social enorme, mucho más que las 38 o las 40 horas semanales. Que estemos retrasados en materia de defensa no sólo quiere decir que estemos expuestos a la ambición de cualquier Putin, o de cualquier Trump, Jomeini o Netanyahu, sino también retraso industrial, y retraso industrial significa retraso social. Que la asistencia o los seguros sociales sean lo primero que hay que reducir, si nos obligan a invertir en defensa, cuando España se caracteriza por su gran despilfarro y cuando hay tantas instituciones y organismos superfluos que habría que suprimir, es tener una muy baja estima de lo social. Suprimamos primero todos los gastos inútiles y solamente entonces sopesemos si tenemos que reducir el gasto social.

Aunque sé que a nuestros gobernantes actuales y a todos sus correligionarios lo único que les importa es mantenerse en el poder u ordeñar todo lo que pueden a la economía española. Como Cerdán, quien, después de todas las mordidas, se presenta en las Cortes reclamando su indemnización por despido. Los españoles estamos pasando ante el mundo por "insolidarios", cuando en realidad somos uno de los pueblos más solidarios del mundo. Pero claro, unos políticos que están fomentando la insolidaridad entre las diversas regiones, un gobierno y un tribunal constitucional que premian los privilegios - ¿qué tiene esto de progre? -, que serían capaces de decir que "España no ha existido nunca", la solidaridad la dejan para el Manifiesto comunista de Marx.
Si Europa llegara algún día a ser autónoma en el campo de la defensa, si fuera relativamente independiente en el campo industrial y suficiente con las energías renovables, aunque lo lograra forzada por las circunstancias o por un Trump cualquiera, entonces podríamos decir: "no hay mal que por bien no venga".