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Menudo Panorama

Por Pedro Santa Brígida

El otro Mundial de España y Marruecos


En plena Copa de Fútbol de EEUU, México y Canadá está teniendo lugar otra reñida competición paralela entre Marruecos y España. En este caso el trofeo es conseguir ganar la futura votación de la sede del partido de la final del mundial de 2030 que tendrá lugar en España, Portugal y Marruecos. Cada vez son más la voces, también entre la prensa deportiva española, que afirman que el país alauí tiene todas las de ganar porque el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, está de su parte.

Antes de que acabe 2026 el Consejo de la FIFA deberá elegir el estadio que albergará la final de la Copa del Mundo de Fútbol dentro de cuatro años. Hay dos candidatos principales, el Santiago Bernabeu de Madrid y el Hassan II de Casablanca, todavía en construcción. La Federación Española también mete en la ecuación el Camp Nou de Barcelona (más que nada por no levantar ampollas en los sectores nacionalistas catalanes antes de tiempo).

Mohamed VI considera una máxima prioridad estratégica y política conseguir que el discutido partido de fútbol se celebre en el macro estadio que está construyendo en honor a su padre. Contará con una capacidad de 115.000 espectadores, el más grande del mundo. Las imágenes del proyecto de obra son toda una demostración de dispendio económico, tecnología y oferta de servicios anexos. Vamos, que el rey marroquí ha tirado la casa por la ventana para ganar puntos en el plano internacional y, de paso, con su pueblo. O viceversa.

Desde que comenzó el Mundial en junio, el Gobierno alauí está trabajando con ahínco el lobby y la diplomacia en los palcos VIP de los distintos estadios en los que se disputan los partidos. Tanto el presidente de la Federación de Fútbol de Marruecos, Fouzi Lekjaa, como el embajador del país en EEUU, Youssef Amroni, están manteniendo continuos contactos con los 37 miembros del Consejo de la FIFA con derecho a voto en este asunto. En la prensa y en las redes sociales son continuas las referencias y fotografías al respecto. También el presidente de la Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, como otros dirigentes deportivos españoles están haciendo su labor, de una manera más callada. Al parecer, la batalla por la imagen la van ganando nuestros vecinos del sur, apuntan algunos periodistas desplazados al Mundial.

El presidente de la FIFA, gran amigo, según parece, de Donald Trump tras la situación vivida fechas atrás con la sanción disciplinaria extrañamente levantada a un jugador norteamericano, también mantiene una excelente relación con Lekjaa, quien por cierto también maneja los presupuestos estatales de Marruecos como ministro del ramo. Dado que las relaciones entre EEUU y España no pasan por su mejor momento y sabiendo lo que le gusta el parné a Infantino, no es de extrañar que apueste por elegir para la final del mundial de 2030 el país que le indique su colega de la Casa Blanca y, a la vez, el que más aporte a las arcas de la FIFA.

El Bernabeu aspira a ser el tercer estadio de la historia, tras el Maracaná (Brasil) y el Azteca (México), en acoger una segunda final en una Copa del Mundo de Fútbol, tras la de 1982 que ganó Italia. Todavía queda mucha leña que cortar en esta batalla y la última palabra no está dicha. España confía en que los países UEFA (Europa) apoyen la candidatura de Madrid frente a la de Casa Blanca. Los representantes en el Consejo de la FIFA de América, Asia y África son los que están siendo agasajados desde hace semanas por la diplomacia marroquí. También España está haciendo su labor.

Lo que todavía no se ha escuchado es a ninguno de los representantes del Gobierno de España mojarse abiertamente en este asunto. Al contrario con lo que está ocurriendo en Marruecos. Quiero suponer que no será por molestar a Mohamed VI, a quien ya le hemos concedido de aquella manera sus aspiraciones respecto al Sahara... Esperemos que Donald Trump no meta las narices en esta votación, porque de ser así el Bernabeu habrá perdido.

Mientras la diplomacia, la influencia del lobby y los intereses políticos determinan esta especie de juego de tronos, mantendremos la ilusión por la selección española en este Mundial de fútbol. Partido a partido.