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Menudo Panorama

Por Pedro Santa Brígida

Infoentretenimiento para fieles en TVE


Me preguntaba en este mismo blog en noviembre de 2024 si el candidato elegido por el Gobierno para presidir Radio Televisión Española sería otro correveydile del poder o mantendría un mínimo de independencia profesional. La respuesta es más que obvia a estas alturas. José Pablo López, que venía precedido de un currículum más que aceptable, se ha postrado en una penosa genuflexión ante quienes le han puesto ahí. Era de esperar.

Además de endeudar a niveles extremos la Corporación con el falso argumento de los índices de audiencia, se ha cargado de un plumazo el prestigio, el rigor y la seriedad de los servicios informativos de TVE. López se ha puesto a externalizar programas a lo grande, sin medida. Sin rubor alguno, los contenidos informativos también se han acomodado a los intereses del patrón que lo nombró. La guerra interna entre el Consejo de Informativos, el Consejo de Administración y el máximo directivo del medio ha llegado a los tribunales de justicia, donde ha recurrido Comisiones Obreras, desmarcándose de la gestión de la dirección de la cadena pública, por vulneración de derechos. Lo que faltaba por ver.

Desde hace décadas TVE externaliza programas, principalmente los espacios de entretenimiento. Sin embargo, en los últimos tiempos se ha ido más lejos que nunca, el presidente de la Corporación ha fichado a productoras como La Cometa, Big Bang o La Osa -se están poniendo las botas- con el objetivo de ocupar horas y horas de informaciones teledirigidas y tertulias al gusto de los fieles del Gobierno de turno. Programas como 'Malas Lenguas', 'Mañaneros 360' o 'Directo al Grano' se han convertido en una parodia de los mínimos rangos de objetividad informativa. Toda una afrenta al histórico libro blanco de los informativos de la tele pública.

En las últimas semanas hasta la Federación de Asociaciones de la Prensa ha tenido que tirar de las orejas a uno de los presentadores estrella de eso que llaman 'Infoentretenimiento'. El retratado ha sido Javier Ruiz que, sin contrastar datos, realizó una afirmación falsa sobre la nacionalidad de los violadores en España o que, tras negar tajantemente ante las cámaras conversación alguna en su vida con el polémico comisario Villarejo, se ha tenido que tragar el sapo cuando se han hecho públicos los audios al respecto. Es lo que tiene el periodismo ideológico tan de moda. La defensa del aludido ha sido calificar de inquisición a las asociaciones de su oficio.

El Consejo de Informativos de TVE, formado por periodistas de la casa y creado en su día para velar por la independencia, la objetividad y la veracidad de los contenidos, no se ha mordido la lengua y ha emitido un demoledor informe que no deja lugar a dudas, la manipulación política y el sesgo militante de los citados programas queda más que patente en el escrito. Ya no es que se maquille la actualidad, como a menudo ocurre en los medios públicos, es que se aplica toda una técnica de taxidermia, aportando falsedades cuando se considera oportuno. La ausencia del mínimo rigor periodístico en estos programas de mañana y tarde resulta obsceno, a lo que contribuyen nítidamente, salvo excepciones, los habituales contertulios de los mismos, convenientemente asalariados con el dinero de nuestros impuestos.

El Consejo de Administración del Ente, fiel reflejo de las mayorías y pactos políticos en el Congreso de los Diputados, ha desestimado y criticado el documento, restando valor a la opinión y las quejas del órgano que representa a los periodistas de TVE. Los consejeros, como no, también muestran su agradecimiento a los partidos políticos que los han sentado en unos cómodos sillones, con salarios superiores a los cien mil euros anuales por no hacer nada.

Así que no hay duda, José Pablo López es fiel a las directrices que le han marcado quienes le auparon al cargo. Rellenar horas en la televisión de todos de programación con propaganda política es más viejo que el tebeo. Hacerlo de esta manera, supera todos los límites conocidos en la materia. Nada nuevo, en los tiempos que corren. Los medios privados pueden hacer, dentro de la ley, lo que les venga en gana. Los públicos tienen la obligación de rendir cuentas de un dinero que procede de las arcas del Estado. Qué tiempos aquellos en los uno estudiaba en la Facultad de Periodismo una asignatura denominada Ética y Deontología Profesional. Eran días en los que nos indicaban que el buen periodista es el que resulta incómodo al poder...