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OCIOZINE

Por Raquel W. Polo

Recetas con historia


Conozco a Berta Álvarez Acal desde que teníamos cinco o seis años. Fuimos compañeras de colegio durante toda la Educación General Básica y, si mal no recuerdo, también en parte del BUP. Sí, somos generación EGB. Luego perdimos el contacto hasta la típica reunión de aniversario de nuestra promoción, hará unos quince años.

Los intentos del grupo de vernos una vez al año desde entonces, y sobre todo, los múltiples chats de whatsapp, nos han mantenido en contacto. Y fue así como me enteré de la publicación de sus dos interesantes libros: Recetas de Guerra y Recetas de la Transición, ambos de la Editorial Kailas.

Berta es periodista, pero, sobre todo es Chef Le Cordon Bleu, y en estos libros ejerce sus dos profesiones.

El primero, en orden cronológico y de publicación, es Recetas de Guerra. En él hace un interesante recorrido por recetas, momentos y curiosidades de la historia que vivieron y comieron nuestros padres y abuelos. Buceando en antiguos libros y en cuadernos familiares, aprendemos a cocinar recetas de aprovechamiento y a usar la imaginación con ingredientes sustitutivos (como los calamares fritos sin calamares). Las mujeres de la guerra y la posguerra sabían cómo buscarse la vida.

Este libro sólo tiene un pero, y es que adjudica nuestras maravillosas yemas, esas que llevan el nombre de Ávila por todo el mundo, a Alcalá de Henares. Pero eso no es culpa de la autora, sino de Emilia Pardo Bazán, uno de cuyos libros se utiliza como referencia.

El nuevo libro de esta periodista-cocinera acaba de salir del horno (perdón por el chiste malo). Se trata de Recetas de la Transición, y ese sí que me ha llegado al corazoncito de Generación X. No sólo por la mención familiar (¡gracias!), sino porque cuenta historias y anécdotas que hemos vivido en primera persona, y recetas que todos hemos probado.  

Los huevos rellenos, el pisto, las gelatinas, las peras al vino, las trufas… ¡El Tigretón! Llevo años haciendo una tarta de Pantera Rosa, de receta propia. Pero os aseguro que voy a probar la del libro de Berta.

Dos libros interesantes, por la gran labor de investigación y documentación, por las preciosas fotografías y por las riquísimas recetas que podemos probar a hacer y que nos trasladen a nuestra infancia, o a la de nuestros padres.

¡Ambos muy recomendables!