
Esta semana os voy a hablar de dos series, con una premisa muy similar, pero con un desarrollo totalmente diferente.
High Potential
Morgan Gillory tiene altas capacidades (o es superdotada, como se decía en mi época). Su coeficiente intelectual es superior a 160, como Einstein o como menos del 1% de la población mundial, cuya media se encuentra entre 90 y 110.
Morgan es incapaz de mantener un trabajo, porque se aburre enseguida, viste sólo con minifaldas de vivos colores y estampados, tiene la mayor coleccion de botas conocida por el ser humano y sufre de insomnio, por lo que se pasa noches enteras viendo documentales, en los que aprende siempre algo nuevo.
Está separada del padre de sus dos hijos pequeños, un niño de altas capacidades como ella y un bebé aún por determinar; tienen una buena relación, y claramente, él adora a los tres, incluida la adolescente que ha criado como si fuera suya, y cuyo padre desapareció misteriosamente cuando fue a comprar pañales, que parece el nuevo "se fue a comprar tabaco".
Nuestra protagonista actualmente trabaja de limpiadora en una comisaría de policía, donde va a dejar sorprendido a todo el mundo cuando ella solita resuelve un crimen a base de deducción y conocimientos de lo más variados.
Como podéis suponer, a pesar de la reticencia inicial, Morgan va a convertirse en colaboradora de la policía, donde va a encontrar un trabajo que le sienta como un guante, un sueldo que nunca esperó, y la posibilidad de saber qué pasó realmente con el desaparecido padre de su hija mayor.
Es esta la adaptación de una serie francesa (cuyas cuatro temporadas se encuentran disponibles), y se suma a la nómina de series en las que la policía cuenta con asesores de lo más dispar, como falsos mediums, escritores famosos, o el mismísimo diablo. Muy entretenida, está en Disney+, donde han confirmado una segunda temporada.
Poker face
Esta comedia dramática de misterio no es una serie procedimental al uso, con estructura de presentación del caso, investigación, recopilación de pistas y resolución final, sino más bien un road show con configuración de howcatchem, o historia invertida de detectives, en la que el crimen (y el criminal) se muestran desde el principio, y el investigador ha de descubrir el cómo y el porqué, hasta llegar al quién, que todos conocemos ya. Aunque ya se había visto antes en la literatura y el cine, este tipo de misterios se popularizó en la televisión, con Colombo (y su gabardina).
Charlie Cale es una mujer que tiene la capacidad sobrenatural de adivinar quién miente y quién dice la verdad. Esta habilidad te puede reportar un montón de ventajas, sobre todo cuando eres jugadora de póker profesional, pero muchos más disgustos.
Cuando a raíz de resolver el asesinato de una de sus mejores amigas, se mete en un nuevo y peligroso lío, que podría costarle la vida, se va a lanzar a la carretera, en búsqueda de un lugar donde esconderse y pasar desapercibida. Pero los misterios se presentan solos y caen a sus pies, y ella no se ve capaz de ignorarlos, por lo que siempre va a intentar resolverlos.
Esta serie original, cuenta con una gran cantidad de nombres y caras muy conocidas del mundo del espectáculo que acompañan a la protagonista (y productora ejecutiva) Natasha Lyonne. Hablo de Adrien Brody, Steve Buscemi, Rhea Perlman, Haley Joel Osment, Joseph Gordon-Levitt, Ellen Barkin, Awkwafina, Cynthia Erivo o el omnipresente Giancarlo Esposito entre otros muchos nombres.
Es esta una de esas raras ocasiones en las que la crítica y el público están de acuerdo, con un montón de nominaciones a prestigiosos premios. La segunda temporada terminó hace unos días, y aún no se ha anuncado la renovación para una tercera, por la que estamos todos expectantes. Está en Apple TV.